Este año está lleno de conmemoraciones para la Ciencia, primero, se celebran 400 años desde que Galileo Galilei utilizó el telescopio, si bien, no fue el primero, si lo es en usarlo sistemáticamente. El segundo acontecimiento y no por eso menos importante, es la publicación de la obra de Charles Darwin "El Origen de las Especies" hace 150 años exactamente.
Si Galileo ya le había mostrado al mundo que la Tierra no era el centro del Universo, Darwin dio la estocada final al antropocentrismo que invadió el pensamiento durante siglos, pues los seres humanos no habían sido creados por ningún dios y eran parte de un proceso natural, como sucedió con las demás especies.
Como bien se sabe, los adelantos de los dos ilustres personajes no fueron muy bien recibidos por la Iglesia, puesto que iban en contra del dogma bíblico de la creación. ¿Pero cómo era posible que la Tierra girara alrededor del Sol si el libro de Josué dice claramente que Yavhé detuvo el Sol y no la Tierra? Pero era más grave aún descender del mono, que dicho sea de paso, es el mito y el error más común con respecto a la Evolución tanto de creyentes como de no creyentes, ya que Darwin nunca manifestó que los seres humanos descendieran de los monos, más bien postuló que tanto simios como humanos tenían un ancestro común, que no es precisamente ningún mono y menos de los que conocemos hoy en día.
Ya hablaremos de Galileo en una próxima entrada, por ahora, nos dedicaremos a la información de un sitio llamado investigaciones creacionistas y a la pseudociencia que propagan, el Creacionismo y una variante aún más vomitiva, el Diseño Inteligente, que veremos que de inteligente sólo tienen el nombre, pues es más bien bastante estúpido.
Tal vez por ahora y sólo por ahora, México no esté tan infectado con esta pseudociencia a comparación de la Astrología o la Ufología, entre otras; pero, analizando algunos fenómenos como los nuevos cristeros o asociaciones como Provida o los Escuderos de Colón, grupos de corte religioso de ultra derecha, aunado esto a la impunidad de personajillos como Onésimo Cepeda, obispo de Ecatepec que puede prestar 130 millones de dólares en efectivo o Sandoval Íñiguez, en Guadalajara, que recibe 90 millones de pesos de donativo, pues no sería raro que en algunos años el Creacionismo busque colarse a la escuelas como sucede en algunos otros sitios del mundo. Aunque irónicamente el hecho de que México sea un país mayoritariamente católico ha servido como barrera para la entrada del Creacionismo, ya que son los grupos cristianos más fundamentalistas alrededor del mundo los que han llevado a los juzgados la discusión, que no tiene ningún sentido, puesto que el Creacionismo no es una teoría, es más bien una creencia. De cualquier modo, los grupos radicales en México podrían llegar a presiona eventualmente con la misma petición.
¿Qué es el Creacionismo? En resumen, es la creencia que un ser todo poderoso creó el Universo y por ende, la Tierra con plantas, animales y seres humanos incluidos, específicamente, la historia bíblica del Génesis, en su primer capítulo. Un día que no esté tan asqueado del Creacionismo, escribiré al respecto del Génesis y como un poema persa ha llegado a provocar tantos problemas.
Desgraciadamente, existe una variante moderna a esta historia de antaño, el Creacionismo científico y su estandarte de guerra, el Diseño Inteligente.
La diferencia aparente entre un creacionismo y el otro, que al fin y al cabo es lo mismo, es que el segundo no se refiere directamente a un dios, sino a una inteligencia superior que debió crear la vida, que suponen podría ser algún dios, mas no lo manifiestan en ese sentido. Sus argumentos, a diferencia del Creacionismo clásico, están supuestamente basados en estudios científicos, aunque recalco el supuestamente, porque está totalmente alejado de la Ciencia.
Realmente no es una idea moderna, desde hace un par de siglos, un teólogo de apellido Paley utilizó el argumento del relojero que consistía en que si es encontrado un reloj en la playa, éste debió ser creado por alguien, pues no podría ser que el azar juntara sus partes y éstas funcionaran. El argumento alude a que la vida es muy compleja para haberse formado por el azar. Y tiene razón, nunca se ha postulado eso, la vida no se formó por el azar, sino por procesos dentro de las leyes de la Física y la Química sin necesidad de ningún creador. Aunque la verdad éste es un tema tratado por la Abiogénesis y no precisamente por la Evolución.
Los caminos de internet son verdaderamente inescrutables, mientras revisaba una nota de un periodista poco informado sobre los festejos alrededor de Darwin, un lector, en un comentario sobre la nota, apoyaba seriamente que el Creacionismo debería enseñarse en las escuelas, pero que no pasa así porque a los seguidores de la Evolución, como si ésta fuera un equipo de futbol, les daba miedo. Al final de su sapiente comentario, proporcionó el oráculo responsable de tales conocimientos y es así como llegó mi malestar estomacal.
Investigaciones creacionistas es un nombre cómico para un sitio que traduce artículos de revistas creacionistas. pero prefieren llamarle investigación.
Cada uno de los artículos del sitio son basura creata, porque intentan confundir al lector eligiendo maliciosamente fragmentos de investigaciones reconocidas en Física, Química o Biología para darle validez a sus disparates creacionistas después de tergiversar el contenido de tal modo que sea acorde a sus ideas.
A pesar de eso, hubo uno que me llamó la atención en particular. El puro título nos da una idea.
"Mercurio—el pequeño planeta que causa grandes problemas para la evolución"
¿Qué tiene que ver la Evolución con Mercurio? Nada. ¿Qué tiene que ver la Selección Natural con la densidad de Mercurio? Nada. ¿Qué relación tiene el movimiento de translación y rotación de Mercurio con la duplicación accidental de genes? Nada. En verdad que son simpáticos los creatas.
Lo que no es cómico es que estos grupos medievales han llegado a los juzgados alegando que el Creacionismo científico tiene la misma validez como teoría que la Evolución, y deben ser enseñadas ambas ideas en las escuelas, al fin y al cabo, según ellos, la Evolución es sólo una teoría. Gran mentira, la Evolución es un hecho comprobado a grado que la humanidad la propicia con la Selección Artificial para la mejora de alimento, aunque claro que no es la única forma en que está comprobada la Evolución. La resistencia de las bacterias a los antibióticos y los estudios genéticos, entre muchos otros ejemplos, son pruebas de mucho peso a favor de la Evolución.
La Evolución es un tema apasionante, así que sería injusto hablar de ella en una entrada nada más, por lo que próximamente, en conmemoración de los ciento cincuenta años de la publicación de Darwin y de los doscientos años de su nacimiento, platicaremos más al respecto de este personaje que nos mostró nuestro verdadero lugar en la Tierra. Creer en diseño inteligente que se empecina en parecer estúpido, en creaciones de seres todopoderosos y asegurar que un poema persa milenario es un tratado científico, es estar en contra de la rázón.

